lunes, 18 de marzo de 2013

Una historia de la Historia

Boca de mina El Entrego, Ciaño en 1934; meses antes de la Revolución.


Ciertamente el título se parece al nombre del fabuloso blog de Historia del amigo Javier Sanz "Historias de la Historia", pero prometo Javier emplearlo lo mejor posible y solo por ésta vez.

Esta historia comienza con Santiago Alvarez, un hombre Leonés que un día decide dejar su trabajo de librero y emigrar a Balbona, Asturias. Allí conoce a Aurelia Infiesta con la que contrae matrimonio, del cual nacen nueve hijos: Arturo (19/1/1919), Esteban, Saturnina, Jesús, Angeles, Benito (fallecido a los pocos meses de nacido), Aurora, Carlos y Libertad.

En 1932, Santiago Álvarez comienza a trabajar en las minas de carbón de "El entrego". Tiene una férrea convicción política anarquista y participa activamente como panfletero.  En este punto la historia tiene muchas lagunas y no conozco cual fué su participación durante la Revolución de 1934, pero encontramos que el 1 de junio de 1938 es fusilado por anarquista detrás de la Iglesia de San Esteban en Ciaño en presencia de su hijo mayor Arturo Alvarez Infiesta de 19 años durante la Guerra Civil Española. Arturo y Esteban Alvarez son obligados a enlistarse en la Legión Española mientras que su madre Aurelia y sus 5 hermanos mas pequeños huyen a través de los Pirineos hacia Francia, una travesía que le llevó 7 días caminando por las noches con sus 5 hijos y de día escondida para evitar los aviones que sobrevolaban la zona la descubrieran.

Años mas tarde, en 1962, Aurelia exiliada en Francia es visitada por su hija Saturnina y sus 2 pequeños nietos de 5 años y una bebé de 5 meses, sería el reencuentro desde 1938 en que Saturnina fue enviada a limpiar los cuarteles de las tropas franquistas por ser mayor de 15 años. Todos fallecen en un alud de barro provocado por las intensas lluvias.

Arturo Alvarez Infiesta se casó con Socorro González en 1945 con quien tuvo una hija: María del Carmen. Los tres emigraron saliendo del puerto de Vigo y llegaron a Argentina el 22 de octubre de 1950 a bordo del barco carguero "Buenos Aires"



Arturo nunca volvió a ver a su madre ni a sus hermanos. Trabajó de jornalero, realizó uno de aquellos cursos de electrónica cuando todo funcionaba con lámparas y llegó a construir una radio. Simpatizaba con el comunismo y coleccionaba unas viejas revistas "Rusia hoy" allá por 1957. Vivió con su esposa e hija hasta que falleció en 1964 con 45 años de edad en la ciudad de Mar del Plata, Buenos Aires, Argentina.

Es raro como cada pequeña historia desconocida, formando un cúmulo con millones de otras pequeñas historias desconocidas llegan a formar la Historia que todos conocemos.

En honor a todas esas historias que no conocemos, les he brindado ésta: la historia de mi bisabuelo Santiago y mi abuelo Arturo.

Quienes quieran dejar sus historias en los comentarios, serán gratamente recibidas!